
Fuente: Red Eléctrica
La compañía logra reponer el suministro eléctrico en siete horas tras simular un corte energético total
Red Eléctrica está en forma. El gestor técnico del sistema eléctrico -el encargado de evitar que haya apagones graves en España- realizó ayer un simulacro para evaluar su capacidad de reacción ante un incidente que dejara sin luz la Península Ibérica.
Un grupo de 51 operadores han tenido que hacer frente al primer simulacro de un gran apagón entre dos países de la Unión Europea: España y Portugal, Red Eléctrica y su homóloga lusa REN se convierten, por lo tanto, en las dos primeras empresas que ensayan conjuntamente un sistema para recuperar con la mayor celeridad posible el suministro eléctrico.

A las nueve de la mañana, los operadores del centro de control de Red Eléctrica, así como los representantes de trece empresas comenzaban el ensayo. Diecinueve minutos después aparecía el problema. La raíz: una avería en las protecciones de las barras de la subestación de Puentes de García Rodriguez que dejaba inmediatamente a toda España y el norte de Portugal sin electricidad. Más de 50 millones de personas se quedaban hipotéticamento sin electricidad, así como todas las instalaciones
estratégicas del país.
A partir de ese momento, los protocolos de seguridad se ponen en marcha. Una vez determinado el problema se realiza una reunión del Comité de Emergencias. En primer lugar, los responsables del mismo se ponen en contacto con el Consejo de Seguridad Nuclear para informarles de la situación, al haber centrales nucleares implicadas para poder llevarlas a una parada segura y, en segundo lugar, con Protección Civil para que, a su vez, contacte con las Delegaciones del Gobierno para coordinar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.
Al mismo tiempo, desde el Cecoel -el centro de control- se coordinan las primeras actividades para ir reconectando todo el sistema eléctrico. Pieza por pieza. Para ello, Red Eléctrica ha dividido España en siete zonas para poder afrontar los procesos de reposición del servicio eléctrico con mayor celeridad. En cada una de estas zonas se han identificado un grupo de centrales, principalmente hidraúlicas, que pueden comenzar a producir electricidad por sí mismas para poder reiniciar la carga del sistema eléctrico, es decir, que se vuelve a enviar electricidad. Es en este punto donde la labor se vuelve más complicada, ya que el suministro debe acompararse con la demanda para que no se vuelvan a producir nuevos cortes.
En el ensayo realizado ayer, los operadores tuvieron que reponer las zonas de Duero-Francia, Galicia-León, Asturias-Cantabria y el norte de Portugal.
En el caso de Duero-Francia los operadores arrancaron la central de Aldeadávila II para poder devolver el suministro en primer lugar a Salamanca, Zamora y Valladolid. A partir de ahí se une al eje Duero-Hernani que permite restituir el suministro al País Vasco con la ayuda de la interconexión con Francia y desde este punto se comienzan a alimentar las centrales térmicas de Pasajes, Santurce, Bahía de Bizkaia y Amorebieta y posteriormente las térmicas de Castejón y Arrúbal.
En Galicia, se arranca la central de Puente Bibey o la de Conso para permitir la alimentación de Chantada y Ponferrada. A partir de ahí se recuperan las centrales de Anllares, Compostilla, Meirama, Sabón, La Robla y Puentes de García Rodríguez que permiten devolver el suministro.
En Asturias y Cantabria se crean cinco islas energéticas con las centrales de Tanes, Bajo Navia, Salime, Aguayo y La Barca que permiten alimentar a Arcelor, el Norte de Lugo, Ujo, Asturiana de Zinc, el astillero y Cacicedo.
Con estos movimientos, la compañía calcula que podría devolver la luz a los hogares de toda España en un plazo de entre 5 y 7 horas si se produjera un apagón generalizado que afectara únicamente a la red de transporte y añade, para los reticentes que no es lo mismo que lo sucedido en Barcelona, ya que en la Ciudad Condal se vio afectada la red de distribución y hubo que construir un sistema alternativo para devolver la alimentación eléctrica.
El director de operación de REN, José Amarante, aseguró ayer que la posibilidad de que se produzca un apagón de este tipo es muy baja y añadió que normalmente se tienen que dar varios incidentes.
|07/Nov/2007 (elEconomista)|